Scarlett Johansson: “Las superheroínas ya no podemos volver a ser un simple trozo de carne”

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Scarlett Johansson: “Las superheroínas ya no podemos volver a ser un simple trozo de carne”

La actriz regresa a su papel de Viuda Negra en la vuelta de los superhéroes. Eso sí, han pasado diez años desde que debutara en el papel y todo es diferente. El mito erótico más célebre de Hollywood exige su derecho a ser muchas más cosas

Las mejores escenas de Scarlett Johansson, desde Viuda negra a Lost in Translation

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Desde niña mostró interés en formarse como actriz, y tras varios papeles secundarios en el cine debutó como protagonista a los doce años en Manny & Lo. Poco después Robert Redford la llamó para que le acompañara en El hombre que susurraba a los caballos, convirtiéndose en una estrella que abarcaría todos los géneros, desde el cine de autor al más comercial.

A los 19 años despegó definitivamente con sus exitosos papeles en Lost in Translation (de su amiga Sofia Coppola) y La chica de la perla. Además de su talento, su sensualidad trasciende la pantalla y está considerada una de las mujeres más sexis y naturales de Hollywood. “La mejor forma de estar cómoda con tu cuerpo es aceptarlo”, dice al respecto.

Lost in Translation

Lost in Translation

Tras debutar en el cine a los 10 años con Un muchacho llamado Norte, en 1994, apareció en varias películas y la vimos crecer en el cine. En 2003, con solo 19 años, se convirtió en estrella gracias a La joven de la perla y, sobre todo, al debut de su amiga Sofia Coppola. En Lost in Translation es una chica recién casada con un fotógrafo a quien acompaña en un viaje a Tokio. Mientras su marido trabaja ella se aburre y se toma unas copas con un maduro tan divertido como escéptico, el genial Bill Murray.

Ghost in the Shell: El alma de la máquina

Ghost in the Shell: El alma de la máquina

Metida de lleno en el mundo de los superhéroes y la ciencia-ficción, Scarlett protagonza esta película de acción ciberpunk donde lidera a un comando de élite que lucha contra el ciberterrorismo y los crímenes tecnológicos. Cuando le hablaron de su personaje preguntó: “Obviamente no iré desnuda, ¿no?”.

La joven de la perla

La joven de la perla

Scarlett se topa con un papel que le viene como anillo al dedo y se da a conocer al mundo entero. Interpreta a una chica tímida y sensible que inicia una silenciosa relación emocional con el famoso pintor Vermeer en el siglo XVII. Basada en el bestseller de Tracy Chevalier.

La dalia negra

La dalia negra

Borda el papel de femme fatale típica de las películas clásicas de los años 40 y 50 en esta inmersión del director Brian de Palma en el cine negro clásico. l Recrea el caso del macabro asesinato de una joven en 1947, en Los Angeles, que conmocionó a la opinión pública y que nunca llegó a resolverse. Se dice que Scarlett y el protagonista, Josh Hartnett, tuvieron una relación fuera de los focos (y de la escena de sexo en la mesa).

Match Point

Match Point

Un rol más a la lista de habilidades de Scarlett, que después ha repetido en otras películas, el de friki, que aquí combina de nuevo con el de femme fatale que usa sus encantos para tratar de ascender en la clase social británica y, de paso, ligarse a Jonathan Rhys Meyers. Dirigida por Woody Allen en 2005.

Lucy

Lucy

A Scarlett le encanta este papel de heroína de diseño apocalíptico y vengadora con causa, que se muestra implacable a la hora de eliminar a los malos. Curiosamente, esta película dirigida por Luc Besson estaba pensada para que la protagonista en un principio fuese Angelina Jolie.

Scoop

Scoop

Tras su brillante papel en Math point, y ya convertida en una de las sex symbols del siglo XX, Woody Allen la convierte en su musa en su nueva película, Scoop, estrenada en 2006. Scarlett interpreta a una estudiante de periodismo que viaja de los Estados Unidos a Londres para entrevistar a un famoso director.

El truco final

El truco final

Scarlett quería estar en el reparto de una de las películas de Christopher Nolan, y lo consiguió, aunque su personaje sea algo accesorio. Protagonizan Christian Bale y Hugh Jackman, y habla de la rivalidad de dos magos a finales del siglo XIX. No es ni mucho menos el mejor papel de la carrera de Scarlett, pero la película es una de las más prestigiosas de la pasada década.

Vicky Cristina Barcelona

Vicky Cristina Barcelona

Un proyecto más con Woody Allen, a quien Scarlett declaró su amor y confianza incondicional: “Amo a Woody. Le creo, y trabajaría con él en cualquier momento”. Si en Match Point hizo uno de los mejores papeles de su carrera, en este tostón, quizá la peor película de Allen, ni ella ni Penélope Cruz ni Javier Bardem consiguen levantar un disparate de guion.

Una noche fuera de control

Una noche fuera de control

A Scarlett también le gusta la comedia en estado puro. Le va la juerga y en esta disparatada aventura de dos amigas que se desmadran se le ve como pez en el agua entre todo tipo de excesos, desde drogas hasta strippers accidentados.

Iron Man 2

Iron Man 2

Aunque tras ver la película declaró que no le había gustado nada la hipersexualización de su personaje, lo cierto es que su debut en la saga de los Vengadores le ha dado muchas alegrías a Scarlett. La más reciente, el estreno de la esperada Viuda Negra, donde se atreve a explorar un pasado lleno de claroscuros. “Llena de dudas y adorable”, así define la actriz a Natasha, su personaje en Viuda Negra.

Capitán América: Civil War

Capitán América: Civil War

Scarlett cogió el gusto enseguida a las escenas de acción y disfrutó como nadie de peleas y persecuciones. Aún así, ya anticipaba las controversias psicológicas que descubrimos en Viuda Negra: “No creo que ella nunca aspirara a convertirse en una Vengadora. Esa no es realmente la elección que hizo. Es algo así como que los eventos de su vida la llevaron a ese punto y cuando la vemos a ella en Civil War, es finalmente capaz de hacer una elección por sí misma”, explicó.

Ave, César!

Ave, César!

La divertida película de los hermanos Coen que llevó a Scarlett a la alfombra roja del Festival de Berlín. En ella, interpreta a una estrella del cine de natación sincronizada de los años 50, una mujer muy profesional pero que también tiene que arreglárselas para mantener su imagen de inocencia de cara al público. Aquí Scarlett encarna a la perfección el glamour del Hollywood dorado que los Coen parodian en su película.

El hombre que nunca estuvo allí

El hombre que nunca estuvo allí

La primera vez que fue reclamada por los hermanos Coen, antes incluso de rodar Lost in translation, fue en esta comedia negra ambientada a finales de los años 40. Le acompañan nada menos que Billy Bob Thornton, Frances McDormand (protagonista de Nomadland) y James Gandolfini.

Vengadores: La era de Ultrón

Vengadores: La era de Ultrón

La saga de Marvel ha cogido carrerilla y Scarlett como Viuda Negra se va convirtiendo en un personaje cada vez más importante. A ella no se le cae ningún anillo por combinar películas de autor con directores prestigiosos con superproducciones de ciencia ficción sin pretensiones.

Under the skin

Under the skin

Se armó mucho revuelo cuando se supo que Scarlett aparecía completamente desnuda en algunas escenas de esta película de Jonathan Glazer, en la que ella interpreta a una alienígena que seduce a hombres para matarlos. Under the skin, que se estrenó siete años después de rodarse (en 2020), fue catalogada por algunos como un largometraje de culto.

Historia de un matrimonio

Historia de un matrimonio

El mejor papel dramático de Scarlett Johansson hasta la fecha. La actriz explota su registro menos conocido y lo borda, en una de las mejores películas de 2019, producida por Netflix y dirigida por Noah Baumbach . Historia de un matrimonio cuenta un traumático proceso de divorcio que Scarlett refleja perfectamente en su rostro (aparece con el pelo corto, como nunca la habíamos visto). La escena de la pelea entre la pareja, donde tanto ella como Adam Driver explotan su rabia contenida, ha pasado ya a la historia del cine.

Viuda negra

Scarlett Johansson y Florence Pugh en Viuda negra

Una mujer “llena de dudas” y “adorable”. Así define Scarlett Johansson a su querida Natasha Romanoff, alias Viuda Negra, a quien ha dado vida (parece que por última vez) en la gran pantalla. En esta ocasión, la trama se centra en el oscuro pasado de la espía que surgió de la Rusia soviética y que acabó convertida en una más de los famosos superhéroes Vengadores en Estados Unidos.

Scarlett Johansson es la ‘Viuda Negra’ de Marvel: “Me gustaría tener el súperpoder de ser invisible”

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Hace ya un tiempo que la neoyorquina Scarlett Johansson avisa a navegantes: “No creo que los actores tengamos la obligación de opinar sobre todo, ni debamos ejercer un papel público en la sociedad”, por más que la promoción deViuda Negra, la película marvelita a mayor gloria de su personaje emblemático, con el que convive hace más de diez años, se haya visto salpimentada por sus declaraciones contrarias a la sexualización del personaje en los inicios de la carrera de éste en pantalla, comentando que, básicamente, se la consideró como una especie de trozo de carne superheroico: algo que se quería poseer.

“Y estaba contado divertido y podía parecer un cumplido, pero era así. Además, mi forma de pensar era diferente; estaba menos pendiente de estas cosas”, ha explicado. Quienes esperen esos mensajes en la película que ahora llega a los cines y a Disney + simultáneamente, lo hacen en vano, que para eso se estrena como productora ejecutiva en la saga.

Scarlett Johansson encarna a la Viuda negra en la película homónima de Disney Studios Jay Maidment

“Todo eso está cambiando. Ahora, las chicas jóvenes están recibiendo un mensaje diferente. Ha sido increíble formar parte de esto, lograr que se olvide un tanto esa vieja dinámica y haberla hecho progresar y evolucionar. La nueva Natasha, la nueva Viuda Negra no es así y creo que parte de ese cambio viene de mí. Tengo 36 años, soy madre, y, desde que lo soy, mucho más paciente".

“Mi vida es diferente -insiste-. Ha transcurrido una década desde mi primera aparición en el Universo Marvel, me han pasado cosas importantes y tengo una comprensión mucho más elaborada sobre mí misma. Como mujer, me encuentro en una etapa distinta de mi vida. Me siento más flexible conmigo misma, aunque seguro que no lo suficiente, pero, aunque cometa errores, creo que soy más tolerante con lo que debo serlo y menos con lo que no”.

Como mujer, me encuentro en una etapa distinta de mi vida. Aunque cometa errores, creo que soy más tolerante con lo que debo serlo y menos con lo que no Scarlett Johansson

Lo cierto es que esa voluptuosa representación estaba en perfecta consonancia con la imaginería que habían mostrado y aún muestran los cómics de súper seres, ahora trasladados a la pantalla, desde su renacimiento a principios de los sesenta en el que a las aventuras galácticas les resta protagonismo la sinfonía de hondonadas, abundantes protuberancias, prodigiosos desafíos a la ley de gravedad y músculos recios que marcan al detalle los ajustados uniformes de ellas, y, mucho más tarde, también de ellos.

Para Johansson, que “aunque nunca diré nunca jamás”, se despide así de la peligrosa espía rusa de arácnido apodo, contando cómo se forjó su leyenda, la Viuda negra, tiene muchos elementos para ser admirada. “Aunque ha salido de un programa nacional soviético para la formación de espías letales, es un ser íntegro, de esos que no abundan en estos días. Tiene mucha personalidad y un rasgo fundamental: No tiene miedo de admitirlo cuando se equivoca.

Además, es muy curiosa y se analiza constantemente a sí misma pero también a todos los que la rodean. Eso, sobre todo los héroes masculinos, lo hacen más bien poco. Es una buena estratega, una mujer muy práctica y no lo ve todo blanco o negro. La verdad es que en muchas de estas cosas me identifico completamente con ella”, explica entre risas.

La actriz neoyorquina Scarlett Johansson protagoniza la nueva y última entrega de su personaje la Viuda Negra Ricky Middlesworth

Probablemente, aunque el personaje ya existía mucho antes de que naciera, no parece que aquella niña de ocho años que, en tanto acompañaba a Ethan Hawke sobre los escenarios en la función Sophistry soñaba “con ser una princesa Disney, mientras me pasaba las tardes viendo películas maravillosas con mi madre, convencida de que algún día sería como las que aparecían en la pantalla”, imaginara que la heroína vengadora quedaría subrayada en una carrera que supera los setenta personajes. Una experta en artes marciales y en toda forma posible de lucha, además del manejo de armamento que ya es leyenda.

“Desde el principio, cuando empezamos a hablar de hacer esta película independiente de la saga vengadora, la única razón para realizarla era ahondar en el personaje y tener valor para llegar hasta el fondo. Después de haberlo interpretado tantas veces quería asegurarme de que fuera una película gratificante para mí y los fans desde el punto de vista artístico y creativo”.

“Sé mucho sobre este personaje -agrega-, porque forma parte de mí. Pero no había tenido la oportunidad de acceder a todas sus facetas. He descubierto muchas cosas sobre ella y he encontrado fortalezas y debilidades y ha sido para mí muy terapéutico”, añade la actriz neoyorquina..

Viñetas del cómic original de las aventuras de la Viuda Negra Archivo

Perfil Veterana y voluptuosa Entre las escasísimas mujeres que aparecieron en los cómics de Marvel cuando los grandes Stan Lee y Jack Kirby lanzaron su productivo sello a principios de los sesenta, La Viuda Negra no estaba ni entre las más destacadas ni entre las más atractivas. Frente a la Avispa, fundadora de los Vengadores, las adolescentes Chica invisible y Chica Maravillosa, minúscula representación femenina en Los cuatro Fantásticos o los X-men, respectivamente, a la ex aristócrata y espía rusa se la consideró una villana hasta que se conoció que le habían lavado el cerebro tras el telón de acero. Por entonces, su atuendo daba un poco de risa: bañador, guantes, botas y antifaz negro, medias de rejilla y capa ligera. Portaba unos aparatos en las muñecas que disparaban aguijones. Unos años después, liberada del yugo soviético por amor al vengador Ojo de Halcón, lo cambió por un ceñido mono oscuro que revelaba la rotundidad de las formas con las que había sido creada, añadiendo el poder de seducción a sus habilidades. Medio siglo después, Johansson “ha evolucionado hasta convertirse en una fuerza irrefrenable que se mueve sin complejos en un mundo manejado por los hombres, cargando con el peso de la fatalidad, tan ruso, y que resulta extraordinariamente atractivo” .

Lo cierto es que no hay muchos actores que hayan tenido ese privilegio, por lo que se muestra convencida de que si la película se hubiera hecho hace diez años habría sido muy diferente. “Ahora ya sabemos que los superhéroes son personajes que tienen recorrido, que no se pasan el día solo peleando. De hecho, estoy muy agradecida de que haya ocurrido ahora porque hemos podido hacer un filme que trata sobre cosas reales. Y es lo que creo que el público demanda”.

Resulta curioso, por inhabitual, que todo cuanto ocurre lo hace en un entorno tan poco aparentemente intranquilizador como el familiar, pero, según explica, ahí se instala la diferencia. “Hay hasta una escena de comida familiar al final del día que sirve para que el público comprenda que esas personas tienen vidas muy complicadas. Como en las mejores familias”.

Me pregunto si hay algo más importante que la familia. ¿Cómo nos define? ¿Cómo nos convierte en lo que somos, para bien o para mal?

La figura materna es el personaje de Rachel Weisz, una viuda negra de primera generación que ha sufrido durante años el entrenamiento de un modo totalmente deshumanizado y, por eso, su autoestima depende de que sus superiores la encuentren valiosa o no. La figura paterna es el Guardián rojo, quien la entrena como espía al servicio del régimen comunista y al que ella quiere enorgullecer. Y por último, Florence Pugh interpreta a una viuda de último modelo; una especie de hermana pequeña de Natasha que descubre muy pronto que toda su vida es una mentira y quiere escribir su propia historia, pero no sabe cómo, lo que la hace imprudente y un auténtico incordio para los demás.

Es genial ver juntos a estos dos personajes; es una relación de hermanas preciosa que transmite esa sensación de verdadera familia, aunque luchan con todas las armas que tienen: amor, traición y competitividad.

Scarlett Johansson coprotagoniza ‘La Viuda Negra’ con una de las actrices emergentes más importantes del momento, Florence Pugh, que interpreta a Yelena Jay Maidment

Y es que ya se sabe que no hay nada mejor que la familia… desunida… “Yo me pregunto si hay algo más importante. ¿Qué es para cada uno de nosotros? ¿Cómo nos define? ¿Y nuestro pasado? ¿Cómo nuestra familia nos convierte en lo que somos, para bien o para mal? La idea de que Natasha, la Viuda Negra, acabe inmersa en un drama es totalmente inesperado; un cambio de tono enorme.

Es tan diferente de lo que esperas ver, que si no se hubiera hecho con cuidado, podría haber chirriado. Cate Shortland, la directora, ha logrado un equilibrio perfecto. Construimos el personaje juntas y me dio muchísima seguridad. Algo que para algunos actores se va perdiendo con los años ”, comenta.

Obviamente cada vez me duele todo más, pero es lo que hay. ¡Lo que me faltaba era el paracaidismo que resultó dificilísimo!

Johansson habla de su forma física en las películas de acción. “Obviamente cada vez me duele todo más, pero es lo que hay. ¡Lo que me faltaba era el paracaidismo que resulto dificilísimo! Aunque nos ha permitido transmitir mucho mejor el componente emocional. En cuanto al entrenamiento, estaba en una etapa en la que me sentía especialmente fuerte antes de la pandemia, y mi cuerpo mantiene una excelente memoria física conseguida tras muchos años interpretando al personaje. Me siento más preparada que cuando empecé. He tenido todo este tiempo para construir un vocabulario físico propio para la Viuda Negra y estoy muy contenta con el resultado. Además, me permite mostrar su estado de ánimo en cada secuencia de acción”.

Viñetas del cómic original de las aventuras de la Viuda Negra Archivo

Que Johansson comenzó su carrera pisando fuerte es indudable. Se percibe ya en sus papeles infantiles en filmes como Solo en casa 3 o Causa justa. Adolescente, en El hombre que susurraba a los caballos, se enfrentó por primera vez a alfombras rojas y entregas de premios y cinco años más tarde, a los 19, pasó un fin de semana en Japón, con un señor mayor y tan solitario como ella (Bill Murray) y gracias al karaoke y a Lost in translation, acabó convertida en estrella de vértigo.

Ese rostro que delata en sus rasgos su origen centroeuropeo le ha servido para convertirse en la encarnación de un retrato inolvidable, el de La joven de la perla, para vivir su propia pesadilla futurista en La Isla y sumergirse en la intriga de La dalia negra, tan oscura como el cine de los años cuarenta.

Esa curiosidad por nuestras vidas la encuentro absurda. Uno nunca sabe nada de nadie; ni aunque esté convencido de ello

Allí empezaron, debido a su breve romance con su coprotagonista Josh Hartnett, sus roces con la prensa rosa que se acrecentaron durante su boda y divorcio con Ryan Reynolds que le han llevado “a desear tener el súperpoder de la invisibilidad, la tele transportación o la posibilidad de tener dos identidades diferentes: la actriz y la persona. Esa curiosidad por nuestras vidas la encuentro absurda. Uno nunca sabe nada de nadie; ni aunque esté convencido de ello. También me siento muy próxima a mi personaje en el sentido de que si te has sentido apartada o traicionada, ese sentimiento forma parte de su ADN emocional. Por eso se protege tanto y usa muchas caras y máscaras, porque la han herido aquellos que la importaban”.

Recordemos el disgusto que sufrió cuando algunas fotos desnuda, robadas de su teléfono móvil, circularon como reguero de pólvora por la red. Su reciente tercer matrimonio la une al cómico norteamericano Colin Jost y tiene una hija del anterior con el periodista francés Romain Dauriac.

Para ella, el espectáculo debe quedar para que se luzcan los personajes en pantalla. “En esto no puedo ser imparcial y creo que el público va a disfrutar de algunas de las mejores peleas del Universo Marvel. En algunos momentos, en el set, había un montón de mujeres especialistas y su poder es algo que no había experimentado antes. Fue increíble estar rodeada de todas ellas, tan atléticas y poder jugar y coreografiar y ensuciarnos el uniforme juntas. Ha sido fantástico”.

La actriz ha sido candidata dos veces al Oscar, por Historia de un matrimonio y Jojo Rabbit, posee un Bafta y un Tony por su debut adulto en los escenarios neoyorquinos en el Panorama desde el puente de Arthur Miller, y ha sido fogueada en mil batallas (entre los corpiños del rigor histórico y los neoprenos que cubrían su robótico personaje en Ghost in the Schell), musa de Woody Allen en algunos de sus mejores títulos contemporáneos y víctima de alguna critica por defender su arte públicamente, además de cantante y compositora de mérito con varios álbumes grabados, de momento.

¿Y ahora qué? “Lo más superheroico que quiero hacer es lograr una reserva en el restaurante neoyorquino de moda en el último minuto… o, ya en serio, colaborar para que cada niño tenga la educación adecuada que le permita conseguir sus metas y poder marcar la diferencia en el futuro”.